
Hace unos días el nuevo bufón realizó una pantomima, se erigió como el nuevo defensor anti trasvase del Ebro. Gustavo Alcalde anunció que podría dimitir si el partido popular incluía el trasvase en su programa electoral. Allí nació un nuevo héroe aragonés. Al fin alguien tenía el coraje de pegar un puñetazo encima de las mesas dirigentes populares, para decir que soy de Aragón, del PP y estoy en contra del trasvase. En un principio parecía que ese golpe en la mesa iba a representar algo, que al fín el PP aragonés rompía su silencio y sumisión a las voluntades del poder central de su partido en Madrid, y se erigía como lo que debe ser la voz de su pueblo.
Pero hace poco se empezó la cosa a torcer y se comenzó a preparar a la opinión pública, la palabra a utilizar era transferencias, se debieron creer que éramos tontos y que no nos daríamos cuenta, el pobre aragonés cazurro no se entera. Pero esto solo fue una introducción a lo que ya es una realidad y es que el Partido Popular ha incluido la palabra trasvase en su programa electoral, el texto dice así:
“el Partido Popular rechaza los planteamientos dogmáticos en materia de agua. Todas las alternativas como la utilización conjunta de aguas superficiales y subterráneas, la reutilización, la desalación, la cesión de derechos entre usuarios, los trasvases, la modernización de los regadíos, las mejoras de eficiencia, los incentivos económicos, etc. han de ser conjuntamente valoradas y utilizadas de forma óptima e integrada. No caben exclusiones por ventajas políticas de corto alcance”
haciendo más adelante una mención al Pacto del Agua en Aragón:
“Sin perjuicio del carácter público de las aguas del país, es razonable que las unidades naturales de las cuencas hidrográficas tengan una preferencia para su uso, de forma que se satisfagan previa y plenamente sus legítimas necesidades actuales y futuras, se preserve debidamente el medio ambiente hídrico de la cuenca, y se garantice que en ningún caso otros usos externos puedan suponer un límite a su propio desarrollo. Estas preferencias han de tener plenas garantías jurídicas, y nos comprometemos a priorizar las actuaciones e inversiones necesarias para hacerlas efectivas. En este sentido, completaremos, con carácter previo a otras actuaciones, las inversiones en infraestructuras que se detallaron en el Pacto del Agua de Aragón”
Intentan engañarnos diciéndonos que cuando terminen todas las obras del Pacto del agua, si sobra se la llevarán al Levante. Entiendo pues, que hasta que no terminen esas obras y vean que va a sobrar, no empezarían las obras del trasvase. ¿O las empezarán a la vez y cuando terminen aunque no sobre, ya que están echas tendremos que mandar algo de agua para allí?. Y esto que provocará, ¿dejará a Aragón cerrada a nuevas infraestructuras cuando terminen las obras del pacto del agua? Es decir, si cuando terminen necesitamos más ¿ya no podremos hacerlas porque hay que trasvasarlas?
Los trasvases no son la solución y espero que como caballero Gustavo Alcalde presente su dimisión, porque si no, no dejará de ser el bufón que hizo aquella pantomima.
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