Perdonen que sea tan asqueroso, pero no estoy mas que mostrando la hermosura de las calles de mi ciudad.  Esta ciudad está llena de excrementos perrunos a doquier, y teniendo en cuenta que en esta ciudad que yo conozca los perros salvajes no merodean por sus calles, hablaré y criticaré de los salvajes maleducados, y digámoslo claramente, guarros de sus dueños. Gente que con su acción ensucian nuestras calles, pero también manchan la reputación de los miles de zaragozanos que si son limpios, y que si recogen los excrementos y que con su acción noble, hace que pase desapercibida.

 

Paseando este fin de semana por el nuevo parque de Ranillas, mientras esquivaba a los cientos y cientos de personas que toman este parque a diario, es la moda, me enorgullecía de ver como jóvenes cívicos disfrutaban sentados sobre el césped del parque, del magnifico día y de las maravillosas vistas, y lo podían hacer porque tenían la suerte de estar en un parque en el que todavía, que todo llegará, las mierdas que dejan los dueños de los perros no las han invadido.

 

Otro parque como el de San Pablo que visité hace poco o cualquier calle de la ciudad no pueden decir lo mismo. El ayuntamiento pasa de ello, se cree que con poner papeleras para depositar los excrementos y establecer multas y reglas que luego nadie pone, ni nadie hace cumplir ya es suficiente. Pero seamos claros hay mucho guarro por aquí.

 

La policía local que supongo que debería ser la responsable de hacer cumplir esas normas, está sobresaturada, por lo que se dedica a otros menesteres de mayor importancia. Quizás una campaña televisiva o publicitaria que ofrezcan una visión vergonzante para el que huye de recoger las heces de sus mascotas, y el rechazo de la sociedad hacia ellos y de los propios dueños de los perros que si cumplen las normas, podría hacerles cambiar su actitud. Aunque está claro que siempre dependerá en última instancia de ellos y si no han querido hacerlo hasta ahora, es difícil que cambien.

 

Por favor que no cuesta nada, hagamos de Zaragoza una ciudad mejor entre todos.