Foto FEMOES con teléfono móvil esta misma semana

Cuando aún sigue el debate sobre la limpieza en el sector del Casco Histórico de Zaragoza, sobre si los ciudadanos son los culpables de la suciedad excesiva que en las calles se observa, o si es la falta de suficientes efectivos en el servicio de limpieza, te sale de las entrañas el ver como casi todas las tarde el mismo grupo de personas se junta en el solar de San Blas 98 y se sientan en el pequeño bloque de cemento en que se asienta la valla del solar, una valla hundida por ellos mismos para facilitar que sus cuerpos descanse sobre esa base de cemento y que con su cerveza en la mano, entre sus tertulias, como si del salón de su casa se tratara, van sucesivamente arrojando sus latas al interior del solar.

No les importa vivir con esa basura al lado, parece no molestarles la mierda que generan. No les importa si pueden o no molestar a sus vecinos, no les importa la imagen que generan a la ciudad. Son guarros y su suciedad forma parte de su vida. Cuando personas así realizan estos actos deben caer sobre ellos la sanción correspondiente por parte del ayuntamiento. El ayuntamiento sigue si estar cerca de los ciudadanos. ¿Es que acaso nadie revisa estos solares del casco viejo? ¿Nadie relacionado con el ayuntamiento a visto a estas personas que todas las tardes están allí? ¿Nadie pasa por ese solar y ve que cada día las latas aumentan? Y una vez que no se obliga a los que ensucian a recoger y la porquería sigue allí ¿quién debe ahora recoger esto, los servicios de limpieza del ayuntamiento o el dueño del solar? Esas latas llevan allí meses, nadie realmente nadie las ha visto, no hay ningún operario de limpieza o algún policía local que haya pasado por allí e informado a la persona correspondiente.

En el Casco se respira en muchos sitios suciedad, es un sector quizás donde el ayuntamiento debería hacer una campaña de concienciación vecinal a gran escala, y no me refiero a tres o cuatro cartelitos, para implicar a los ciudadanos a respetar las calles y a los que allí conviven, no solo vale con aumentar los servicios de limpieza, hay que ensañar a los que allí viven a cuidar su entorno, porque está claro que no lo saben/sabemos hacer.