
Si ya sé que pensáis que mi foto debería estar en las enciclopedias por mi gran hazaña, pero puedo decir que ayer en mi primera inclusión en la estación intermodal de autobuses, conseguí salir, lo cual no es para nada fácil. Ya sé que está en obras, de hecho parece que esa zona de Zaragoza siempre ha estado en obras, del tiempo que hace que empezaron y aun no han terminado, ni parece que vayan a terminar pronto.
Pero volviendo al tema, ayer fui por primera vez a buscar a unos familiares que venían de la ruta Castellón-Zaragoza, como era la primera vez que iba a buscar a alguien pregunté a mis compañeros de trabajo y me sugirieron aparcar en el parking que hay justo bajo las dársenas en los que paran los autobuses, y así lo hice. Gire desde la Avenida Navarra por la calle de entrada a la intermodal y justo al final pude ver la entrada al parking. Mi primera sorpresa fue mientras bajaba por la rampa es que no estaba ni siquiera asfaltada, por lo que a base de trompicones llegué al parking. Como no sabía muy bien donde dejarlo, lo deje por la mitad, justo delante de una entrada en la que un ascensor y unas escaleras me hacían subir hacia la estación de autobuses.
La amplitud me sorprendió, acostumbrada a la vergonzosa Agreda de antes, pero también me sorprendieron pequeños detalles como lo sucias que estaban ya las paredes, y eso que está prácticamente recién inaugurada y la pasividad de los fumadores que fumaban tranquilamente bajo los carteles de prohibido fumar, que están por todos los sitios. Localicé en unos monitores que el autobús previsto para las 20 horas llegaría a la dársena 30, por lo que me dirigí a ella.
El tiempo pasaba y a las 20.10 aun no había llegado el autobús, en ese momento en la dársena 31 procedente de Hospitalet de l’Infant hacía su entrada un autobús. Me distraje viendo bajar a los pasajeros y cuando todos los pasajeros se habían bajado y el autobús arranco para irse a su cochera, pude escuchar por megafonía “El autobús procedente de Hospitalet de l’Infant hace su entrada por dársena 31”. Como para tener que fiarse de la megafonía que cuando te quieras dar cuenta y acudes ya no queda nadie. También fue curioso ver como los aseos situados más próximos a la llegada de este autobús estaban inutilizados por limpieza desde las 20 horas, por lo que los pobres pasajeros con problemas urinarios tuvieron que irse hasta los siguientes justo a la otra punta de donde estaban. No critico que se limpien sino quizás podrían ajustarse su limpieza la llegada o no en esa zona de autobuses.
A las 20.20 mi autobús aun seguía sin llegar, cuando de repente despareció de la pantalla. El autobús ya no existía, no aparecía ni en los paneles, ni en las televisiones, ni en ningún sitio. ¿Que ocurría? ¿Es que ya había llegado y no me había enterado? Llame a las personas que esperaba al móvil y me contestaron que acababan de pasar Alfajarin, deduje que se trataba de un sistema informático que se debe gestionar él por si mismo, y como tenía que haber llegado a las 20 horas y eran las 20.20, se debió auto apagar. En mi opinión deberían informar en tiempo real una persona y no una máquina.
A las 20.35 llegó el autobús, por supuesto quisieron ir al servicio que 35 minutos después seguían limpiándolos. Por lo que tuvimos que esperar a que nuestras visitas se recorrieran toda la estación hasta encontrar los siguientes servicios. Cuando regresaron fuimos a los ascensores que bajan al parking y tuvimos que esperar 10 minutos, porque estaban bloqueados por otros pasajeros. Solo 2 ascensores que con maletas no caben mas de 4 personas, vaya despliegue de medios. En todo este rato no escuché por megafonía la llegada del autobús.
Al llegar al parking fui a pagar y tuve que abonar 1.40 euros , es decir, 233 pesetas de las de antes por un servicio que no me queda otro remedio que utilizar, porque o aparcas en el parking o no puedes ir a recoger con coche, y que me habría salido gratis si el autobús hubiera sido puntual (los primeros 20 minutos son gratis). Por lo que pagué por negligencia de otros por la utilización del parking.
La aventura de salir del parking también fue interesante. Salimos por esa rampa que quiero volver a recalcar que no están asfaltadas, y al legar arriba me encontré con una gran oscuridad y ninguna indicación. No había farolas por ningún sitio, y entre las obras que había pude encontrar una salida al carril de entrada a la intermodal. Me incorporé a él y al llegar al fondo gire y me di de bruces con una vía con 3 carriles en las que los taxistas ocupan la totalidad de los carriles, esperando a recibir a los viajeros, por lo que marcha atrás y mientras esquivaba otros taxis que entraban, pude volver a acceder a la vía por la que entré y ver que había otro carril entre coches aparcados por el que pude meterme para salir a la avenida Navarra. Toda una aventura, y ninguna señalización.
Pésima imagen una vez más de nuestra ciudad, hacia los viajeros que vienen de fuera. La primera imagen que se encuentran nuestros visitantes al llegar a Zaragoza por autobús no es la más correcta. Desconozco si pequé por ser la primera vez que iba, pero tampoco pude ver otras opciones. Si alguien las conoce agradeceré cualquier ayuda para futuras veces.