
El día amanece como nuestro estado de ánimo. Es un día gris y lluvioso de los que no apetece salir de casa. Pero hay que afrontar el primer día de nuestro regreso a la segunda división. Hay que escuchar el consuelo de algunos y la sorna de otros, pero nadie nos obligó a ser zaragozistas. Lo somos y seguimos estando orgullosos de ello.
El mayor presupuesto de la historia, nos ha regalado un equipo que nos ha dado uno de los episodios mas penosos de ella. Pero de nuevo debemos volver a empezar, desde abajo, y crear un nuevo proyecto que nos haga volver a sentirnos orgullosos de nuestro equipo. Ayer muchos rostros no pudieron aguantar las lágrimas , lágrimas de impotencia, de sonrojo y de desesperación de miles de aficcionados. El mejor año se convirtió en la peor de las pesadillas. La guerra del agua se trasladó al fútbol y nos castigó a todos por igual Levante, Murcia y Zaragoza, el azar es a veces caprichoso.
Muchos jugadores se irán y me alegro. No se merecen seguir en este club, primero y sobre todo porque no tienen el nivel para jugar en él, ni el honor que se requiere de llevar nuestra camiseta. No dudo que mas de un jugador lloró como nosotros, pero sus lágrimas no me importan. Hoy lloran y mañana reirán posando con las camisetas de sus nuevos equipos. Este fútbol mercenario no entiende de sentimientos, todo es una función. Pero a ellos les digo que dentro de poco nadie se acordará de ellos, pero el Real Zaragoza permanecerá. Los que ayer llorabais sobre el cesped de Mallorca os ireis pero nosotros nos quedaremos con vuestro fracaso.
No puedo pedir al dueño del Real Zaragoza que se vaya, no puedo porque el fútbol ya no es lo que era y él, es el propietario del club. El Zaragoza ya no pertenece a los socios. Pero como cliente de su producto Real Zaragoza, le exijo que me ofrezca calidad y que haga desaparecer a todos esos incompetentes que crearon un Zaragoza de segunda, vendido como de primera y convertido en esta piltrafa. Gracias por este sententa y cinco aniversario, si el objetivo era que jamás lo olvidaramos lo habeis conseguido.
Estos seis años no han servido de nada. Debemos comenzar de nuevo. Solo me preocupa el tema económico. Podemos vivir con un Zaragoza en segunda, pero no sin el Real Zaragoza. Este año va a ser muy largo.