
10.50 euros, es decir, 1.747 de las antiguas pesetas. Eso es lo que tuve que pagar de un taxi este sábado por la noche.
Quise contribuir a parar esa deleznable tasa de muertos en accidentes y como sabía que seguramente iba a consumir alcohol, preferí dejar el coche en casa, acudí a mi cita a una pequeña fiesta organizada por unos amiguetes, cerca de la zona del Pabellón Príncipe Felipe y sobre las 3 de la madrugada y uno que ya no está para estos trotes y vencido por el cansancio y no por el alcohol, que no llegué a consumir tanto, decidí irme a descansar.
Me planteé que hacer. Coger un taxi, o espera a un búho-bus que me lleve al centro, para luego enlazar y esperar a otro búho-bus que me lleve cerca de mi casa. Como el cansancio ya era considerable me decanté por lo primero.
Llamé a uno de los teléfonos de taxis, y una amable telefonista al recoger mi petición me regaló ante mi pregunta “¿Sabe si tardará mucho?”, un gratificante “llegará tan pronto como pueda”. Efectivamente, a los 5 minutos cuando pudo, llegó el taxista. “Buenas noches donde le llevo”, “a la Plaza Europa” le contesté.
No presté atención al entrar pero al minuto de estar sentando, miré el contador y ya estaba por los 6 euros. El contador avanzaba a una rapidez, inversa a la tranquilidad de la noche. Ya no pude abandonar la vista de ese contador sin fin, y al llegar a mi destino, el taxista, se volvió hacia mí y con una amigable sonrisa me soltó un 10 con 50. Mientras le pagaba y salía del coche mi cerebro, que del susto ya se había despertado, estaba calculando las 1.747 pesetas que suponía el trayecto.
Llevaba años sin coger un taxi y después de esto pasará años hasta que vuelva a coger otro. 10,50 euros por un trayecto sin tráfico a las 3 de la madrugada, me parece un precio desproporcionado por el servicio. Está claro que están en su derecho de cobrar lo que quieran los taxistas por su servicio y yo si deseo lo utilizo o no lo utilizo. Pero no me extraña que según dicen los propios taxistas, hayan caído el número de servicios. El servicio que me prestaron en ningún caso llegará a los 2 litros de consumo, es decir, un máximo de 2 euros de gasto, aunque todos sabemos que los taxistas tienen precios especiales en gasoleo. ¿Con cuanto dinero tiene que salir de casa un joven una noche de fin de semana, para volver a casa en taxi? Otro día aunque esté cansado tendré que utilizar el buho-bus, que encima es gratis.