
Foto extraída de expansión.com
Me siento aragonés en primer lugar, pero esto no quita que también me sienta español y no porque lo diga mi DNI. No creo que un documento me tenga que decir que soy. Yo y lo que yo siento deciden que soy, y yo me siento español. En estos días de exaltación españolista, en la que hemos disfrutado al fin de una victoria de la selección nacional de fútbol en una cita importante, en la que nos hemos quedado afónicos gritando los goles de España y en la que en un año de desilusión zaragozista, España nos ha alegrado esa cara de tristeza cotenida que aún no hemos podido borrar.
He disfrutado como el que más viendo los partidos, y mi ánimo hacia la selección ha sido continuo, pero me ha preocupado mi incomodidad ha gritar junto a otros forofos mientras veía los partidos el nombre del equipo que quería que ganara, y me refiero a ¡España!. Aunque mi vida ha transcurrido en época democrática no me siento cómodo gritando ¡España!, y este hecho me fastidia enormemente. Creo que esto es debido a que un sector político que no comparto de España, ha hecho suyo los nombres y símbolos nacionales y se han auto proclamado los únicos verdaderos españoles, y han estado vendiendo que la España que ellos creen es la única que debe haber y yo por ahí no paso.
En esta nación parece que solo los de derechas son españoles, el resto si creemos en la diversidad de las tierras y gentes de España ya tenemos que ser unos separatistas antiespañoles y que solo buscamos dividir a la sociedad y en resquebrajar la patria. En España las cosas no se miden por el mismo rasero. A todo el mundo nos ha parecido normal ver a Sergio Ramos con una bandera Andaluza pasearla por Viena o por las calles de Madrid, pero ¿qué hubiera pasado si Xavi o Pujol hubieran sacado una bandera Catalana? Habrían sido crucificados por una gran mayoría de españoles. Estos mismos españoles que habrían tenido que comerse sus palabras, al escuchar a un catalán como Xavi Hernandez, mejor jugador de la Eurocopa, gritar Viva España al terminar en Colón sus palabras. Yo creo que realmente no hemos dado la magnitud que se merece a esas palabras. Las palabras de Xavi Hernández deben servirnos para dejar de catalogar a todos por igual. No todos los catalanes por sentirse en primer lugar catalanes no se sienten españoles, creo que Xavi, Pujol, Xavi Alonso. Sergio García o nuestro Arbeloa, lo han demostrado defendiendo los colores de la selección nacional y haciendo suya como españoles la copa conseguida.
Aunque este título no vale de nada realmente, porque todos seguimos después de esta victoria con nuestros mismos problemas, debe servir por lo menos para no enturbiar mas el ambiente y aquellos que ven solo a independentistas cuando se habla de catalanes, vascos, gallegos o aragoneses, vean que las generalidades quizás no sean justas y que no deben pagar justos por pecadores.
A los que como yo aun nos cuesta gritar ¡España!, que nos da un poco de vergüenza cantar la canción de Manolo Escobar, que nos sonroja ver a gente vestida de toreros y folclóricas en los campos de Europa, creo que esta victoria hace menor ese impedimento y también nos debe servir, para intentar apropiarnos de esos símbolos que nunca han dejado de ser nuestros, y ver tras un Viva España o una bandera roja y gualda, un símbolo propio de todos los españoles y no de la derecha.
Lo de los toreros y las folclóricas lo veo mas dificil.